viernes, 2 de octubre de 2015

¿Dónde están las esferas de Dyson?

El tema me emociona… eso es obvio. Y regularmente me pongo a la cacería de estas majestuosas ideas de la ciencia ficción. 

Hay varias esferas de Dyson regadas por ahí. La primera a nombrar es la del libro de Olaf Stapledon “Hacedor de estrellas”. En este relato, se menciona a una especie de “Matrioska Brain”, estructura basada en la Esfera de Dyson pero en formato multicapa, más complicada de construir. Este es un libro confuso, que propone un viaje mental a través de un montón de civilizaciones, anota varios recursos que los extraterrestres podrían adoptar en sus propias evoluciones y demuestra que la gran mayoría de las civilizaciones jamás superan el Tipo I según la escala de Kardashev. 


Stephen Baxter, en “Las naves del tiempo”, secuela autorizada de la “Máquina del Tiempo” de H.G Wells, usa otra esfera de Dyson, más elaborada, que los morlocks han usado como recurso para su propia evolución tecnológica. Esta esfera es la que los lectores aclamamos: un cascaron solido, habitable en su cara interior, con la estrella local siempre en el cenit, en un mediodía inacabable. Baxter toma en cuenta asuntos como la gravedad, espacio vital y todas las cosas que se consideran imposibles técnicos. 


Los españoles Juan Miguel Aguilera y Javier Redal idearon una esfera “enjambre”, construida a partir de planetoides poblados de vegetación. La saga se llama Akasa-Puspa, y es un poco enredada de leer. 



Los amantes del anime y manga, recordarán a Blame!, donde se plantea una especie de Matrioska Brain, con una órbita del mismo diámetro que la de Júpiter. 

Lila Cheney, rockera intergaláctica del universo X-Men, vive dentro de una pequeña Esfera de Dyson, con pocas imágenes que la representan adecuadamente. 


En cuanto a videojuegos, mencionaré las esferas de Freelancer y a las mentadas de Mass Effect, pero no sé si deba tener en cuenta a la de Halo. Valoro también el esfuerzo de los jugadores de Minecraft, que más de una vez han diseñado esferas como estas. Eso significa que mucha gente las tiene en la cabeza y que se trata de un nicho importante, digno de ser explotado. 

Imagen del videojuego Freelancer
Otra de Freelancer... 


Tres imágenes de Minecraft, donde alguien construyó una linda esfera de Dyson.

Hay otras, que se pueden consultar mejor en la entrada en ingles de Wikipedia sobre las Esferas de Dyson, aquí está el link: Dyson Spheres in popular culture. Pero no son accesibles o pocos tenemos ganas de leer en ingles… así que están aisladas y son confusas. 

Hice una búsqueda en Amazon, y estos libros parecen prometedores. Si alguien se atreve alguna vez a leerlos, le ruego un comentario aquí en mi blog. 







Sé que no son las unicas, y que en muchas partes las han honrado con historias, cuentos y relatos; pero insisto en que falta material y que lo estamos esperando. 

Por último, me queda una esfera, grandiosa y tal vez la unica que ha aparecido en televisión. Se trata de la “Jenolan”, una Esfera de Dyson enorme hallada por el USS Enterprise del Capitán Pickard. Apareció en el episodio “Reliquias”, de Star Trek: La nueva generación. En Youtube encuentran varios acercamientos, pero el episodio no se concentra mucho en la reliquia abandonada, que es la esfera misma, sino en Scotty, otra reliquia ingenieril que pone a rabiar al comandante La Forge. Es un buen capitulo, que me metió por los poros este asunto de las Esferas de Dyson y me resolvió un problema que comentaré más adelante.




jueves, 1 de octubre de 2015

La ausencia de las Esferas de Dyson en la cultura popular



Son las mega estructuras más fabulosas imaginables, pero los autores siguen temiéndoles. Desde chico me he preguntado sobre las razones que convierten a las esferas de Dyson en las parias de la ciencia ficción. Creo que el asunto tiene que ver con algo que le sucedió a Larry Niven con su mítica novela “Mundo Anillo”. Cualquier amante de la ciencia ficción ha leído esta obra, o al menos la ha escuchado nombrar. En ella, Niven usa un mundo en forma de anillo, que orbita a una estrella similar al sol y con un radio de más o menos una unidad astronómica (1UA). 

Estas son las matemáticas del Mundo Anillo:

   30 horas = 1 día del Mundo Anillo
   1 revolución = 7,5 días = 1 rotación del Mundo Anillo
   1 falan = 10 revoluciones = 75 días
   Masa = 2 x 1024 toneladas
   Radio = 1,5915 x 108 km
   Circunferencia = 1 x 109 km
   Anchura = 1,6 x 106 km
   Superficie = 1,55 x 1015 km2 = 3 millones de veces la de la Tierra (aprox.)
   Gravedad superficial = 9,73 m/seg = 0,992 g
   Velocidad de rotación = 1230 km/seg
   Altura de los muros laterales: 1600 km
   Astro central: G3 próximo a G2, algo más frío y pequeño que el Sol.

Estas dimensiones denotan claramente una postura antropocentrista de parte del autor, pero el “Principio Antropico” lo avala. Eso no lo voy a discutir, aunque un montón de gente ha criticado a Niven por esquematizar una copia muy a propósito del Sistema Solar. Quiero anotar que este anillo tiene más o menos tres millones de veces la superficie del planeta Tierra. Dicho de otro modo, dentro del anillo de Niven caben tres millones de planetas como la Tierra. Dicho de otro modo: tiene tanta superficie que cualquier civilización podría resolver sus problemas de espacio vital sin salir de su sistema estelar. 

Aquí tenemos un corte del anillo de Niven. Notese el tamaño de Jupiter y el de la Tierra en comparación. 
Es un mundo tan grande, que Niven apenas si puede darle un vistazo a lo largo de cuatro libros que enganchan de inmediato, no por el carisma de sus protagonistas, sino por lo fabuloso del anillo, sus características físicas y sus “demenciales dimensiones”. Es un mundo en el que caben millones de mundos como la Tierra, poblado por una suerte de chistes evolutivos creados a partir de una raza xenófoba que Niven llamó “Protectores de Pak”. 

Al finalizar el cuarto libro: “Hijos del Mundo anillo”, te quedas con algunas preguntas, y supones que el autor sabe cuál es el destino de ese mundo, pero la verdad es que nadie parece tener una respuesta final.

Desde mi punto de vista, Larry Niven se dejó enredar por las presiones de algunos lectores sobredimensionados que leyeron su primer libro con calculadora en mano, algo que no respeto en lo absoluto, porque si estás leyendo ciencia ficción, deberías tener en cuenta que la segunda palabra de ese título es “FICCIÓN”, ficción científica, amigos, por lo que deberíamos concederle algunas fallas de diseño, algunas tonterías fantásticas y quizás algunos ridículos técnicos. 

Después de publicar su primer libro, Niven recibió cientos de cartas –afortunadamente para él, en los setenta no se usaba el correo electrónico ni el Whatsapp, porque de lo contrario lo habrían enloquecido-, en las que anotaban todos los errores físicos del Mundo Anillo. De hecho, en la convención de Ciencia Ficción de 1971 (WorldCon) , un montón de estudiantes del MIT aparecieron con pancartas que rezaban “¡El Mundo Anillo es Inestable!”. De locos…

Niven se dejó presionar, y por eso escribió la segunda parte: “Ingenieros del mundo anillo”, para tratar de corregir los errores de la primera parte. He leído mucha ciencia ficción, y me atrevo a decir que es el único autor que ha recurrido a una secuela para corregir su idea inicial. Lo lamento por Niven, pero como lector lo agradezco, porque la historia es una de mis favoritas. 

Niven se emocionó, y siguió “Trono del Mundo Anillo” y finalizó con “Hijos del Mundo Anillo”. En esta última, debía estar aburrido, así que usó a la estrella local del anillo como motor para sacarlo del sistema y mandarlo al carajo. Con todas las matemáticas de la gente, ese viajecito debió terminar muy mal, así que supongo que el autor debió cansarse de su obra… algo lamentable para todos. 

En fin, supongo que si a Larry Niven le cantaron en los pasillos del MIT sobre la inestabilidad del anillo, a un atrevido autor que use una Esfera de Dyson como escenario lo crucificarán porque esa estructura es aún más difícil de concebir que el anillo… ¿Será esa la razón? ¿Será que nos atrevemos a darle a las Esferas de Dyson el lugar que se merecen?


lunes, 28 de septiembre de 2015

La Esfera de Dyson

Freeman Dyson
Freeman Dyson se las inventó, los astrofísicos las odian, el SETI las busca, los trekies las adoran y los lectores las aclaman. Son las “Esferas de Dyson”, con mayúsculas, porque así son ellas, gigantescas, descomunales, tan enormes que las matemáticas les temen.

¿Por qué hay tan pocas historias con una esfera de Dyson como escenario protagónico? Porque son estructuras “casi” imposibles desde el punto de vista de la ingeniería. ¿La razón? Tamaño, tensiones, gravedad y todos esos conceptos incómodos. 


Pero algunas de ellas son posibles, al menos en aproximación. Pero antes de seguir, pegaré la definición de Wikipedia al respecto, no muy larga eso sí, porque a pesar de todo el asunto tiene tela por cortar. 

“Una esfera de Dyson es una megaestructura hipotética propuesta en 1960 por el físico Freeman Dyson, en un artículo de la revista Science llamado «Search for artificial stellar sources of infra-red radiation». Tal esfera de Dyson es básicamente una cubierta esférica de talla astronómica (es decir, con un radio equivalente al de una órbita planetaria) alrededor de una estrella, la cual permitiría a una civilización avanzada aprovechar al máximo la energía lumínica y térmica del astro.

Aunque el mérito se asocia a Freeman Dyson una idea similar fue propuesta en 1937 en una obra de ficción (Hacedor de estrellas de Olaf Stapledon). Dyson no entra en demasiados detalles sobre la construcción de tal megaestructura, pero sí discute sobre las propiedades térmicas de tal ingenio, de modo que sugiere a los astrónomos buscar tales características en cuerpos celestes y así detectar civilizaciones extraterrestres avanzadas.”


En resumen, la Esfera de Dyson viene en tres sabores: enjambre, burbuja y corteza. Lamentablemente, solo las dos primeras son aceptadas por los científicos, porque no implican mucho lío en su concepción. Se trata de objetos ubicados en una órbita estacionaria que absorben la energía de la estrella local, aprovechando casi el total de esta. ¿Y por qué digo “lamentablemente”? Porque son dos ideas aburridas, menos evocadoras que la mágica “Corteza de Dyson”, en la que la superficie interna del cascaron hierve de océanos, continentes y montañas, permitiendo que una civilización tenga tanto espacio disponible para expandirse, que la búsqueda de otro sistema estelar suene como un chiste de mal gusto. Los aficionados a este modelo de Esfera de Dyson recordarán de inmediato al episodio “Reliquias” (Relics) de la serie Star Trek: la nueva generación, en la que la nave Enterprise se adentra en una Esfera de Dyson abandonada por sus habitantes debido a problemas de estabilidad en el sistema esfera-estrella. 

El Enterprise aproximándose
a la Esfera de Dyson
Esa es la imagen de Esfera de Dyson que todos queremos ver. Esa es la imagen de un mundo fabricado a medida, el ideal energético de una Civilización Tipo II según la escala de Kardashev. Sin embargo, y pese a lo maravilloso que parece un escenario como este, pocos escritores y directores se han animado a usarlas en sus universos. 



Pantallazo del LCARS ideado por un artista de Deviantart.

¿Por qué?

Supongo que “miedo al ridículo” es la primera respuesta. Los fanáticos de la ciencia ficción “dura” no las toleran, y sacan sus calculadoras de inmediato para refutarlas… luego van a ver la última película de “Avengers” o “Superman” y la disfrutan… ¿Alguien los entiende? 

Pero hay otra posible respuesta y tiene que ver con una frase que he leído en diferentes lugares: “Cualquier civilización capaz de construir una esfera de Dyson probablemente no la necesita”. Este es el asunto complicado. Quien quiera que tenga la tecnología para construir un monstruo como una corteza de Dyson, seguramente sabe cómo moverse entre sistemas estelares, y por tanto, la energía de una sola estrella no le preocupa demasiado porque sabe cómo obtenerla de varias. Así que, en definitiva, la estructura misma carece de sentido para una civilización de tipo II. 

Acepto que sea innecesaria, pero no acepto que la esfera de Dyson tenga tantos detractores. Su construcción sigue siendo tan imposible como el Enterprise o el Millenium Falcon. Sigue siendo más fácil concebirla a ella que al vuelo de Superman, o el dominio del rayo de Thor. Es más fácil pensar en una esfera de Dyson que en el traje de Iron Man o en la transformación de Bruce Banner en Hulk.

Invito a los valientes a recordar a las Esferas de Dyson, porque ellas plantearían escenarios fantásticos, dignos de buenas historias. 

Les dejo un escrito de Jorge Balej sobre el asunto, que siempre me ha servido como referencia.

VUDÚ: Mi tercer libro "Un saco de pesadillas"




¿Alguno de ustedes ha deseado cambiar de vida? ¿Se imaginan que un día salen de casa, tiran el celular a la basura y se van sin un rumbo definido? 

Yo sí me lo he imaginado. Muchas veces he pensado como resolvería mi vida si me escapara de la que ya he construido. ¿A dónde iría? ¿Cómo evitaría que mi familia me encontrara? 

Tuve una amiga que lo hizo. Un día salió de casa, y no regresó jamás. Dejó un único mensaje: "No me busquen". Pero la buscamos, en todas partes. Salió de Ecuador, pasó por Colombia… y no se supo más. ¿Cómo lo logró? Creo que con una mezcla de cobardía y valentía que difícilmente podemos comprender. Escapó, vivió feliz… y fracasó siete años después. Siete años después agachó la cabeza y regresó. No sé más de ella. 

Supongo que todos habremos pensado que un cambio drástico de vida es algo que debemos hacer alguna vez. Y esa es la situación que plasmé en “Un saco de pesadillas”, donde un gran científico (con una brillante carrera, un futuro prometedor y una familia ideal), se aburre de lo que es y se escapa un día. Se levanta como siempre, desayuna, le da un beso a su esposa y sale a la calle. Tira el celular en un cubo de basura, ve un camión y le pide que lo lleve a cualquier lado. Termina en Nueva Orleans, concretamente en Theriot, a la orilla de los pantanos, donde empiezan sus pesadillas, variopintas, tentadoras y suculentas. 

Se trata de Neil Turner, un tipo correcto, respetuoso y tan ñoño que llega a fastidiar. Pero su cambio lo convierte en un ladrón, una víctima de la lujuria y en un asesino. 

Los invito a leerlo, lo encontrarán en Amazon en este link. 


Vale la pena, y no es porque yo sea su autor, sino porque la historia es enganchadora. Lo prometo. 
Tiene de todo, pero tengo dos advertencias: la primera es que hay algo de pornografía entre sus párrafos, por lo que el libro es para mayores de edad. La segunda es que transcribí hechizos tomados de la tradición gitana y también de la religión Vudú, que no recomiendo leer en voz alta.

Espero comentarios!!!

miércoles, 25 de febrero de 2015

SIRENAS: Mi segundo libro "Los secretos de Old Cap - McLelland"

Hola a todos… con orgullo presento mi segundo libro publicado: “Los Secretos de Old Cap – McLelland”:



Este es el link en Amazon: http://www.amazon.com/Los-secretos-Old-Cap-McLelland-ebook/dp/B00THYIOLM

Esta vez decidí publicar en formato eBook, olvidándome por ahora de la publicación tradicional en papel. ¿Por qué? Bueno, porque la primera vez me pareció muy estresante, y ahora sentí más control sobre todo el proceso.
El resultado es sumamente satisfactorio, el libro queda disponible a un precio ridículo (US$ 0,99) y disponible para cualquier plataforma, sea Windows, Android o iOS.

¿De qué se trata? Bueno, es un libro donde el protagonista es el pueblo de Old Cap, un lugar tranquilo y exclusivo al norte de Boston, Massachusetts. Es una especie de república independiente de ricachones, que lo usan para escapar de la agitada ciudad de Boston. Sin embargo, Lygia Lelland, una bellísima pelinegra, acaba de heredar una de las propiedades emblemáticas del pueblo: La mansión de McLelland, que se caía a pedazos hasta que ella decidió restaurarla. No todo es gratuito en esta vida, y ella no ha restaurado la propiedad por puro amor al arte. La verdadera razón es un hallazgo que Irwin, uno de los chicos más queridos del pueblo, acaba de hacer en el estanque de la mansión. Sandra, su amiga más querida, hizo otro hallazgo, pero en las profundidades del mar; ambos elementos son parte de una terrible maldición que ha caído sobre Lygia, que viene en su busca para lograr su libertad, y hará lo que sea necesario para lograrlo… incluso si eso la obliga a mostrar su verdadera naturaleza. El resultado será un cambio radical en las vidas de Irwin, Sandra, y también de sus dos amigos entrañables, Dennis y Deborah.

Este libro es el resultado de mucho trabajo, y espero que su calidad lo demuestre. Muchos ojos me ayudaron a revisarlo, pero tardé casi dos años en estar preparado para mostrarlo en sociedad.

La portada es fruto de la imaginación de María Galindo “Maiarcita”, una artista que encontré en Deviantart, enamorándome rápidamente de su trabajo.
Old Cap es una composición de cinco historias, que comienzan con McLelland y que espero seguir publicando muy pronto –dependiendo de la recepción de mis lectores–. Ya veremos qué pasa.

Estuve pensando seriamente en publicar una receta para la publicación en Amazon, pero decidí que no valía la pena, porque al final, mis libros llamarán la atención de los escritores, y yo quiero captar lectores, así que no voy a irme por ese lado, sino que confiaré en mi labor y espero que ustedes también.

Ya vieron la portada tan genial que logró Maiarcita, y ahora les dejo el mapa del pueblo, para que vayan abriendo boca para lo que se viene.

Descarga el mapa aquí



Agradezco todos los comentarios y criticas que puedan hacerme. Gracias a todos!!!

lunes, 5 de enero de 2015

Gastronomía SCI-FI: Cortes para un asado caníbal...

Ya vimos como trocear un mamut o un taun-taun de Hoth, pero algunos prefieren algo más romántico, más del "terruño", así que para aquellos con gustos más "caníbales", les presento una linda grafica para trocear un humano y aprovecharlo bien. Disfruten del asado!!!!


Gastronomía SCI-FI: Fantásticos cortes de carne...

Para aquellos con ganas de un asado "diferente", aquí les dejo los cortes de carne ideales de las distintas especies. Recuerden que la carne debe pasar por unos días de maduración para que quede más suculenta: 








La carne de Taun-Taun es importada... no sé donde conseguirla