viernes, 7 de febrero de 2014

Más gastronomía del futuro: Comida impresa

Hoy en día, una conversación en la que no se mencione la comida es una conversación estéril. Por eso, un libro que no hable del tema o un videojuego que no lo utilice como recurso pierde una de sus facetas más humanas. La comida es importante, y más cuando de ciencia ficción se trata. No puedes pensar en un viaje espacial sin pensar en comida… Sé que nunca nos mostraron la cocineta del Millenium Falcon, pero vimos comida en otros lugares, como la casa de Owen Lars, Mos Easley e Incluso alguien se ha preguntado como replicar la apestosa sopa del maestro Yoda.

No, mis amigos, la comida no se puede descuidar. Miras esa maravillosa ciudad del futuro, con sus hovercars en el cielo, espaciopuertos malolientes, realidad aumentada y publicidad holográfica por todos lados, ¿genial no?, pero después te preguntas como serán las pizzas o las hamburguesas de ese lugar. ¿Recuerdan la pastosa comida de Matrix? ¿O el whisky en cubos de Alien Resurrection? ¿Alguien no comentó sobre el "replicador" del Enterprise en Star Trek?

En los libros se disfruta mucho más de la comida. En este momento se me viene a la mente toda la gastronomía de Larry Niven en su Mundo Anillo y secuelas. Ahí vemos dos clases de “culinaria”. Por un lado, la comida generada por la cocina de la nave titerote, a la que Luis Wu le pedía desde omelettes de queso azul hasta herramientas; y por el otro, tenemos a las comidas de los nativos del Mundo Anillo, cada una con sus peculiaridades y aromas. Recuerdo muy bien como se me revolcaban las tripas al leer sobre las plantas “salchicha”, que el sistema de Luis Wu consideraba comestibles.

Pues bien, parece ser que esas tecnologías dejaran de ser ficción dentro de poco. O al menos eso espera la NASA.

Su nueva y grandiosa idea es  la comida impresa. Y se lo han tomado en serio, tanto así, que en los próximos meses van a financiar un proyecto de investigación para lograr comida impresa en 3D cuyo noble objetivo es acabar con el hambre en el mundo o alimentar a los astronautas en sus larguísimos viajes espaciales. Creo que es posible confirmar a estas alturas, que la NASA va a poner una cifra cercana a los 125 mil dólares para financiar este asunto. Esto pondría sobre la mesa de los escritores Sci-Fi una herramienta real similar a los replicadores alimenticios que se ven en toda la literatura.
Según Anjan Contractor, un ingeniero mecánico especializado en impresión 3D, la idea es que, en el futuro, todos tengamos una impresora alimenticia, acabando así con los líos alimentarios de la creciente población del planeta.

¿Cómo funcionaría este chisme?


Bien, la “tinta” de estas impresoras vendría en cartuchos de aceites, azucares, hidratos de carbono o proteínas que tendrías que comprar en alguna tienda. El asunto económico me pone a dudar, porque estoy seguro que implica un gasto que será un lujo desde el principio. Pero bueno, la discusión aquí no es esa.


Anjan ya ha logrado prototipos de pizzas impresas, por lo que la NASA esta enamorada de este curioso ingeniero. En este video vemos como “imprimen” chocolate sobre una galleta…


Sé que nadie esta pensando en acabar con el hambre de la Tierra, sino en viajes espaciales. Y lo aplaudo. Aquí tenemos las primeras etapas de los replicadores alimenticios. ¿Alguien se los había imaginado como impresoras?

Y para terminar, si las impresoras pueden elaborar comida según el gusto del cliente, si pueden elaborar replicas en policarbonato de armas, cascos y no se cuanta cosa más… ¿Qué falta para imprimir viviendas? ¿O vehículos?

Cuento los días para que las impresoras 3D bajen de precio. Lo primero que voy a imprimir es una armadura de Iron Man…





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