lunes, 9 de abril de 2018

NaNoWriMo 2017: Superada!!!!!!!! (Pero con lección)



Me demoré mucho en escribir esta entrada, y la razón es que el NaNoWriMo 2017 no me gustó para nada. Lo superé, y con creces, pero aprendí una lección tremenda, y es que esta competencia solo aporta en agilizar dedos y complicar vidas. 




Suena a queja, y tal vez lo sea, pero entiendo que, al fin y al cabo, las competencias de resistencia solo buscan que llegues al final, sin importar si acabas más loco, más flaco y con más calambres. 

En mi caso, la versión 2017 de la competencia me pareció mucho más dura. Laboralmente tuve un noviembre complicado y movido, y tuve que viajar a Bogotá durante la última semana de octubre. De todas formas estaba preparado, con la cabeza construyendo una historia y todas las ganas de lograrla tal y como hice en 2016. Pero me encontré con un proyecto difícil, que me obligó a moverme entre distintas poblaciones del departamento de Cundinamarca, en el bello centro de mi país. Al final, la historia que escribí, y que denominé "El enigma Terracota", fue escrita a retazos entre Bogotá, Funza, Tocaima y Cali. El estres laboral, unido al agotamiento y la presión, hicieron que el NaNoWriMo se convirtiera en una pesadilla, una tortura literaria que me hizo pensar muchas veces en abandonar y mandar todo al carajo. 

Pero cumplo con mis proyectos. Es una obsesión que llevo desde siempre, así que seguí hasta el final. Pasé por escritorios, mesitas de noche, el suelo mismo y hasta el colchón de un feo hostal en Funza. 

El resultado fue que para noviembre logré superar la meta, con algo más de 50 mil palabras. Pero la historia estaba lejos de culminar, y ese fue el problema, pues con tanto movimiento y tanto ir y venir, se me fue la olla y fui alargando todo sin orden ni concierto. Al final, en diciembre, terminé el ejercicio con un vómito de 755 páginas y 136.784 palabras...

Y ese vómito ya no me lo puedo tragar. El manuscrito está escondido en las profundidades de mi disco duro, y tiemblo al pensar en la revisión, porque sé que implicará reescribir casi todo. 

En conclusión, El Enigma Terracota tal vez no llegue ni a la primera revisión, pero eso lo decidiré luego; el caso es que hoy por hoy, creo que perdí el tiempo, y que me esforcé sin sentido en el NaNoWriMo. 

¿Volveré a participar? 

Es una buena pregunta... tal vez durante estos meses que faltan para noviembre termine de decidirlo. 

¿Recomiendo el NaNoWriMo? 

Sí. Definitivamente sí. Si eres escritor novato y quieres soltar dedos y neuronas, te recomiendo participar. Si ya eres perro viejo, tal vez sea mejor apuntarse a concursos literarios de verdad. 

Ya veremos. Ya veremos... 

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